Claire se despertó y vio un rostro hermoso que le sonreía.
Inmediatamente, un sentimiento de alivio la invadió y una sonrisa cruzó sus labios.
-Mi amor... estás vivo -comentó, sus ojos brillando con lágrimas contenidas mientras miraba hacia esos familiares ojos azul cerúleo.
Oliver sonrió con cautela y acarició la mejilla de Claire. -Por supuesto que estoy vivo. Tengo una esposa y una hija esperándome... Elegiría vivir contigo... envejecer contigo... por sobre cualquier cosa en el mundo.
La pareja simplemente se miró a los ojos, compartiendo un momento especial mientras sus ojos transmitían lo que el otro estaba sintiendo.
Apenas despertó, Oliver pidió una silla de ruedas y sus amigos...