Al día siguiente, Claire evitó a Oliver a toda costa. Durante la reunión, no le dedicó ni una mirada a pesar de sentir sus ojos sobre ella todo el tiempo.
Sus sentimientos traicioneros seguían interponiéndose en sus planes de venganza y si no se distanciaba de él, tenía miedo de terminar decepcionando a sus padres.
"Es mejor así... Si Oliver descubre por qué realmente vine a trabajar para él y las mentiras que le he dicho... Me odiaría", reflexionó, entrando a su oficina después de decirle a la recepcionista que no aceptaba visitas.
Pasó horas revisando los archivos que tomó de la casa de Oliver, tratando de reunir la evidencia...