-Según los resultados del ADN, el cuerpo no pertenece a Claire -anunció Jake y Quinn exhaló un suspiro de alivio.
-¡Dios mío! -comentó y, sin darse cuenta, le echó los brazos al cuello y lo abrazó-. Estaba muy preocupada.
Jake no esperaba ese abrazo repentino, así que dejó los brazos colgando. No sabía si rodear a Quinn con ellos o simplemente dejarla hacer lo suyo.
Sin embargo, admitió en su interior que el abrazo le hacía sentir bien. El cuerpo de Quinn estaba suave y cálido contra el suyo. Ella también olía bien.
Como lirios.
Jake luchó contra el impulso de enterrar su cara en el hueco del cuello de...