Max estaba confesando muchas cosas que no tenia idea, pero que muy en el fondo sabia que eran ciertas.
No sabia explicar mis sentimientos, debía sentirme feliz, pero a la vez estaba molesta.
Me encontraba en la habitaciom con la vista perdida en el horizonte mientras el sol se adentraba con fuerza en el cielo. El aire se sentía pesado, como si supiera que algo importante estaba a punto de suceder. Estaba ansiosa, con el corazón latiendo rápidamente contra mi pecho, sin saber qué esperar.
De repente, la puerta del baño se abrió y vi a mi esposo, entrar con una mirada afligida en sus ojos. Su comportamiento inusual me...