No supe en que momento paso todo, un segundo estaba gritándole a Max, por ayuda y al otro me encontraba atrapada en una bola de hierro, sentía algo caliente rodar por mi cara, pero no podía mover mis manos, ni mis piernas, incluso podría jugar que me había rota cada hueso del cuerpo, estaba recostada contra el volante, tenia los ojos abiertos, podía ver el auto azul que me causo esto, miraba atenta mientras me hacia una señal con las luces para después alejarse a toda velocidad.
Sentía una mezcla de miedo y rabia, no podía creer que alguien pudiera ser capaz de dejarme así, abandonada y herida.
Mis pensamientos...