Gabriela era una mujer fría y calculadora, siempre había sentido una falta de confianza hacia ella. Desde el primer momento en que la conocí, sabía que había algo oscuro en su carácter. No entendía cómo Max no se habia cuenta de eso mucho antes, pero siempre lo defendía, argumentando que su padre había encontrado el amor nuevamente después de la muerte de su madre, pero obviamente todo eso no era mas que una fachada, por suerte Max se dio cuenta a tiempo
—Maritza, necesito hablar contigo—dijo Gabriela, acercándose con pasos rápidos y decididos.
Traté de mantener la calma mientras la observaba. Gabiela se veía desesperada, con el rostro pálido, una...