Maritza.
Me desperté con un fuerte dolor de cabeza, estaba en mi habitación, pero con solo abrir los ojos los recuerdos me invadieron unos a otros, había matado a Derek y a la que fue mi mejor amiga, mire mis manos las vi manchadas de sangre, cosa que no era cierta, pero de igual forma corrí como loca hacia el baño, comencé a lavarme sin parar, mientras miraba mi rostro ¿que había hecho?
El reflejo en el espejo mostraba una mirada perdida y angustiada, como si no reconociera a la persona que estaba allí. El dolor de cabeza se intensificaba, como si cada pulsación recordara los actos cometidos. Sentí una...