Estaba dándole pecho a mi preciosa hija, era la viva imagen de Max ¿porque todos se parecían a el? Por los visto mis genes no tenían mucho dominio, sucumbían ante él, sus mejillas regordetas, y sus hermosos ojos azules, era la prueba viviente de lo bendecida y afortunada que era mi vida.
Aun recuerdo cuando nos enteramos que era una niña, estábamos nerviosos por el juicio.
Flashback
Desde que nos enteramos de que iba a haber una nueva adición a nuestra familia, mi esposo Max y yo estábamos ansiosos por ir a nuestra cita de seguimiento en el médico. Esta vez, íbamos a averiguar el género de nuestro futuro hijo,...