Y volvieron a besarse bajo las miradas dulce de quienes estaban allí.
Al cabo de unas horas de la celebración había culminado y con ello todos los invitados se habían retirado a sus casas dejándolos a solas. Victoria se encontraba en medio del living ubicada sobre el sofá del salón, mientras encendida la televisión para colocar una película. Aún no tenía sueño, además es un poco aburrida, después de que todos se fueran. Y Rashid ahora se encontraban en el despacho que había en el piso arreglando algunos asuntos de último momento. No era nada raro que de pronto surgieran previstos en el trabajo, casi siempre sucedía lo mismo, no...