—¿Es que no te cansas de bromear? Yo no me lo puedo creer, me estás involucrando en esto más de lo que debería ser, No estoy dispuesta a relacionarme con tus progenitores, hacer parte de tu familia de una forma tan vil y mentirosa. Eres un...
—No tuve opción.
—¿No tuviste opción, dices? —lo miró furiosa y soltó el aire con dureza mientras llevaba ambas manos a su cintura y seguía mirándolo de esa forma asesina.
—Porque ellos han vuelto a la ciudad, alguien los puso al tanto de la situación y ahora quieren conocerte, es un asunto que se ha salido de las manos. No tengo idea de quién...