En la ciudad de Dingle se quedaron, siendo la villa perfecta donde practicar actividades al exterior favoritas, como senderismo, andar en bicicleta o pescar.
De todo ello, el magnate optó por la pesca actividad que se le daba muy bien tomando en cuenta que de pequeño su abuelo y él solían ir a un lago que quedaba cercano a su casa para atrapar peces.
A Victoria le parecía una idea diferente, y muy emocionante. Aunque ella sabía que no atraparía un solo pez. Aún así disfrutó de cada segundo y no se olvidó de llevar consigo una cámara para sacar fotos a cada instante. No solo de ambos, sino del...