Kai Metzler
Elizabeth permanece de pie frente a mí, con sus brazos rodeando su torso, su expresión ceñuda me dice que esta rebanándose los sesos, solo que no se en que está pensando, dudo mucho que este preocupada por lo que vaya hacerle, le creí cuando dijo que confiaba en mí. Respiro profundo meditando la mejor forma de castigarla.
Si fuera por mí la ataría con cuerdas negras, para que resaltaran con su piel clara y la suspendiera en el aire mientras la azoto con un látigo, en serio lo que dijo más que cabrearme de alguna forma me dolió y me hizo desconfiar. Algo que no quería que ocurriera...