— Ha sido maravilloso — concuerdo con él y el respira profundamente liberando mi mano y llevándola al interior de su saco.
Saca una cajita de terciopelo azul marino y mis ojos se abren como platos, esto no puede estar pasando, James no puede estar pensando en hacer esto realmente, abre la cajita sin apartar sus ojos de los míos y sin dejar de sonreír
— me harías el hombres más afortunado y feliz del mundo Elizabeth si aceptas casarte conmigo — mis ojos se desvían de los suyos y observo el hermoso anillo que reposa en la ranura de terciopelo dentro de la cajita.
No puedo creer que de...