– eso hermano, no es asunto tuyo, ahora ve atender tus asuntos y dile a mama que deje de molestarte para que hurgues en mis cosas, conozco muy bien los movimientos de ambos y no te diré que con quien regreso a casa – comienzo a reír a carcajadas al escucharla y luego de unos segundos ella me imita – te amo hermano
– También te amo hermosa, hablamos más tarde – finalizo la llamada y me fijo nuevamente en Kenya que permanece en silencio mirándome.
– señor, estos documentos los dejo él señor Kholer para que los revisara y el señor Fellner, lo espera en su oficina – suspiro...