Kai Metzler.
Hay prácticas sexuales, que son un verdadero arte, uno que disfruto practicar, además que me he tomado el tiempo, la delicadeza y la responsabilidad de perfeccionar, el Shibari, es una de esas prácticas, me gusta mucho, me parece un juego interesante, decorativo y sumamente excitante, ya que en el proceso de amarre puedes jugar con las sensaciones que experimentan como pareja además tienes que tener plena confianza en la persona con la que estas, es un acto íntimo que disfruto mucho llevando a cabo.
El juego de hoy lo he ganado en definitiva, el fin de este era soportar todo el acto completo, la rubia se rindió mucho...