Su miembro entra en la boca de la chica, cubriéndolo con sus finos labios solo hasta la mitad, el mueve sus caderas un poco más, presionando contra su boca, haciendo que la chica se contraiga, busco su rostro y encuentro sus ojos siguen fijos en mí, estudiándome.
Yo simplemente no puedo ni moverme, no puedo respirar con tranquilidad, no puedo hacer nada, abro mi boca en busca de aire, ayudando a mi pesada respiración oxigenar mi cuerpo que está sumamente caliente y deseoso de ser tocada por ese hombre, Dios no puedo si quiera pensar con claridad, los demás continúan en un vaivén de cuerpos entremezclándose pero yo solo tengo...