Rafael:
Me siento tan feliz, no sé por qué tengo esta sensación de traer por primera vez a mi hacienda, a la mujer que sinceramente me gusta. Me siento bendecido, por el hecho de que ella haya aceptado esta invitación.
«Ni cuando traje a María de los Ángeles. ¡Bueno! La verdad fue que mi madre la trajo, me la presentó y yo me enamoré».
Al bajarme de la camioneta, tía Anastasia estaba ahí esperándome con el personal que contrató exclusivamente para atender a mis invitados. En la terraza superior, pude observar a mi madre y a Mirelys, vernos llegar. Presenté a mi tía, a Sofía, su madre, así como a...