Rafael:
Con las primeras luces que son visibles antes de la salida del sol, mi jet inicia su aterrizaje en la pista de la Hacienda Los Rincones. Sofía, un poco temerosa, pero intranquila, bajó las escalerillas, a mi lado acercándose más a mí.
—¿Cómo te sientes? —pregunté al percibir que estaba temblando. Me acerqué, le tomé la mano y la abracé para que se calmara y se sintiera más segura.
—Tengo un susto, me siento extraña, no recuerdo nada, mi mente está en blanco y por más que quiero recordar no puedo —declaró ella con tristeza y dejando correr unas lágrimas.
—¡Ya mi amor! —Le animé, tratando de que ella...