Dos semana después:
Sofía:
—¡Mami, por favor dame algo para los nervios! Tengo un susto muy fuerte en el abdomen y no lo puedo controlar, pon tu mano sobre mi lado izquierdo y siente como tengo unos latidos ahí —exclamé, luciendo mi extraordinario, exclusivo y precioso traje de novia blanco, el cual será una sorpresa para mi amado esposo.
«Él, es un hombre celoso y posesivo conmigo. No obstante, es todo un caballero, detallista, responsable y cariñoso. Le fascina estar a mi lado, apoyarme, comprarme de todo, lo cual luego, luzco ante él. Sin embargo, este vestido, será mi sorpresa».
—¡Calma hija! —suplicó mi madre, sacándome de mis pensamientos— Es...