— ¿Qué vamos a hacer? Obviamente vamos a ayudar a nuestra “amiga” Mary, a planear su boda con nuestro “amigo” Miguel —dijo Donald.
— ¡¿Qué?! —exclamo Richard sorprendido.
—Escucha Richard, lo que hicimos en Cancún, fue solo plantar la semilla… y ahora, pronto esta va a brotar y dará frutos, ya lo veras, todos lo verán muy pronto, y cuando lo veas… me vas a empezar a admirar por lo que genial que soy —dijo Donald.
—Honestamente, de verdad que ya no puedo vislumbrar, que tipo de juego de mierda estás jugando —dijo Richard.
—El juego del amor Richard, el juego del amor, un juego en el que muchas personas...