— ¿Ayudarme? —murmuro Miguel.
—Sí, nadie planea propuestas como un americano, si lo necesitas, me dices y te ayudare.
—Lo pensare —dijo Miguel, mientras caminaba junto con Donald, mientras llevaban platos llenos de carne en sus manos.
Cuando Mary, leyó esto último, se sorprendió, ya que según lo que había leído, Donald, en ese entonces, ya estaba “enamorado” de ella, y sin embargo, estaba discutiendo sin ningún problema, sobre ayudar a Miguel a proponerle matrimonio a ella.
Mary, le costaba imaginar que un hombre que estaba enamorado de una mujer, y en especial alguien como Donald, que prácticamente la había acosado desde antes de que se conocieran, e incluso se...