— ¡Ya me voy! —dijo Mary, mientras abría la puerta de su casa, y hablaba en voz alta.
— ¡Adiós! Nos vemos en la tarde —dijo Donald, mientras salía de la cocina, para ver a Mary salir de la casa.
— ¿Tú y Richard van a ir a hacer los arreglos Donald? Ya solo quedan dos semanas para la boda —dijo Mary, mientras miraba a Donald.
—Sí, él y yo iremos a las diez para hacerlo, no te preocupes, todo saldrá bien.
—Eso espero, varias cosas han salido mal, y ya queda poco tiempo —dijo Mary.
—Tranquilízate, todo saldrá bien, además me casaría hasta en un alberge o un campo...