— ¡Maldita sea! ¡¿Incluso tienes un agente?! —dijo Teresa, mientras miraba con enojo a Donald, quien se escondía detrás de Richard.
—Así es, soy su agente, y antes de que traten de matarlo, les tengo una pequeña proposición —dijo Richard, mientras miraba a las chicas.
— ¿Proposición? ¿Qué proposición? —pregunto Isabel, mientras miraba a Richard.
—Simple, sé que Donald, les mintió durante mucho tiempo, y les hizo gastar… “ciertas” cantidades de dinero a todas ustedes durante todo ese tiempo —dijo Richard.
— ¡”Ciertas” cantidades! ¡Si combinas todo lo que hemos gastado en él, solo Dios sabe cuánto hemos gastado en ese maldito bastardo! —dijo Isabel.
—No trates de empequeñecer el...