—Es cierto, pero por lo menos le dejaste los dos ojos morados al otro hombre, mientras que él solo te dejo uno solo —dijo Donald, mientras miraba a Miguel.
— ¡Donald, ahora no es tiempo para eso! —dijo Mary, mientras miraba a Donald.
—Bueno, bueno, no te desquites conmigo, es obvio que esta es mi señal para escapar —dijo Donald, mientras se alejaba de Miguel y Mary, e iba sentarse en el sofá con Richard.
—Ahora si Miguel, ¿Qué demonios te pasa? ¿Vas a caerte a golpes con cualquier desconocido solo por ver algunas fotos mías? —pregunto Mary, mientras miraba a Miguel con enojo.
—No, pero… —murmuro Miguel, mientras miraba...