— ¿No puede ser que estés hablando en serio? ¿En serio piensas que el secuestro de un avión es algo que puede pasar así como así? Y además ¿Piensas que estamos en Estados Unidos o nos dirigimos allá? Ese tipo de cosas por lo general les pasan a los estadounidenses, no a los españoles —dijo Mary.
—Pero…
—Suficiente Anna, deja de pensar en eso, si quieres esconde tu cabeza contra mi hombre, cierra los ojos, y cuenta hasta mil, yo te diré cuando ya estemos en el aire —dijo Mary.
— ¿Acaso piensas que soy una niña? Yo no necesito hacer eso —dijo Anna
—Bien, como desees, de todas formas...