De lo único que se podría quejar de Donald, era de su tacañería, la cual todavía no había perdido, de su impuntualidad, ya que por lo general siempre llegaba tarde a sus citas con ella, y por el hecho de que cuando decidía hacer que otros hicieran algo, podría llegar a hacer que lo hagan incluso en contra de su voluntad, después de todo, Donald casi obligo a Mary a asistir a estas clases de defensa personal, ya que Mary no quería arriesgarse a que pasara otra vez lo que sucedió en el día de san Valentín, cuando Donald la encerró en su habitación y no la dejo salir hasta...