—No, por suerte no, al menos no todavía, y no quiero que pase nunca —dijo Donald.
—Joder, parece que tendré que arreglármelas de alguna manera —dijo Mary, mientras fruncía el ceño.
—Tienes que ser rápida Mary, si no, es posible que los precios vuelvan a aumentar, entonces tendrás que pagar más —dijo Donald.
—Maldición, ni siquiera sé cómo voy a pagar el extra que me piden, ¿Cómo voy a pagar aún más? —dijo Mary, mientras fruncía el ceño.
— ¿No tienes un fondo de ahorro del cual sacar dinero? De hecho ¿tus padres no ahorraron nada para tu boda? —pregunto Donald, mientras miraba a Mary.
—Es mejor que no preguntes...