En ese entonces, Esperanza y Diego, se habían emborrachado juntos, y se habían quedado solos, y al día siguiente, los dos se despertaron muy tarde… obviamente ambos habían hecho lo mismo que ella y Donald hicieron en esa primera noche en Hawái.
—Sera… ¿Qué eso paso en ese momento? —murmuro Mary, mientras empezaba a calcular algunos tiempos en su cabeza.
—No puede ser… tengo que ir a hablar con ella —dijo Isabel, mientras se levantaba de su asiento.
—Primero voy a ir yo —dijo Sarah, quien sentó a Isabel, en el mismo momento en que dijo esto.
—Vayan las tres si quieren, yo tengo que contarle a las demás —dijo...