Punto de vista de Carlos
Los lobos tienen un sentido del olfato y del oído excepcionales. Así que no me sorprendería que algunos de los guerreros supieran que me estaba ocultando a cierta distancia de la frontera de la manada, donde podía ver cómo aumentaba la tensión y cómo todos se preparaban. Pero por alguna razón, mi escondite no había sido descubierto ni se le había informado a Samuel, así que iba a quedarme exactamente donde estaba.
No era tonto. Sabía que no tenía experiencia en combate y no iba a hacer algo irracional solo para convertirme en un héroe. Estoy seguro de que Samuel y esta manada no merecen...