Punto de vista de Clara
Los ojos de Rob se oscurecen cuando se da cuenta de lo que he estado haciendo toda la noche y de por qué subo las escaleras tan temprano por la mañana, vestida con la ropa de la fiesta de anoche. Mis mejillas se calientan y se ponen rojas solo de pensar que Rob sabe este detalle tan íntimo de mi vida.
—No me mires así —le espeto, revuelta por la expresión en su rostro—. No actúes como si nunca hubieras hecho lo mismo en estas fiestas inútiles.
Sin esperar una respuesta, me doy la vuelta y subo las escaleras hacia mi habitación.
Pierdo la concentración...