Punto de vista de Carlos
Me desperté de repente por los gritos y los alaridos aterrados. Estaba medio dormido, sin aún tener claro lo que pasaba, pero me di cuenta de que era la maldita mitad de la noche. ¿Qué había sucedido a esa hora que hizo que la gente gritara y llorara de terror? No sabía qué estaba pasando, pero no podía quedarme en mi habitación sin hacer nada. Me quité torpemente el edredón y empecé a ponerme los pantalones.
Sin pensarlo dos veces, corrí escaleras abajo para ver qué estaba ocurriendo. Cuando abrí las puertas de la casa del clan, me encontré con un caos total. La gente...