Punto de vista de Lilia
Despertar en medio de una zona de guerra era algo sacado de una pesadilla. Lobos corriendo por todas partes, destrozándose unos a otros, una masacre total. Selena, inquieta, gimiendo en mi cabeza, perdida, incapaz de procesar todo lo que sucedía. Los gritos de Ariadna me arrancaron los ojos de la batalla, llevándolos hacia ella. Estábamos perdiendo, y no veía a nadie que reconociera de mi manada. Selena gruñó furiosa en mi mente.
—¡Están muertos! —gritó, y fue en ese momento cuando me di cuenta de lo completamente vacía que me sentía. El bullicio de mi manada había caído en un mortal silencio. El vínculo de...