Sinopsis
No puedo creer que la diosa de la luna, mi propia tatarabuela, maldijera a su propio nieto con una vida de miseria. Los compañeros dicen que son una bendición, para mí son una maldición. Antes de entender lo mucho que los compañeros pueden destruirte, desgarrarte el alma, anhelaba al mío. Anhelaba encontrar a mi otra mitad, ahora sé mejor. Los compañeros son una distracción, una que no me puedo permitir, y sin embargo, aquí estoy, buscando a mi pequeña loba blanca, sabiendo que seré maldito cuando finalmente la encuentre, que una vez más tendré que arrancar otro pedazo de mi alma cuando me vea obligado a matar a esta...