Los días fueron pasando y el detective no se volvió a aparecer, en eso alguien golpea a mi puerta.
—Hola Lucy, se que eres nueva aquí y no conoces a nadie, pero haremos una fiesta en la piscina está noche, no sé si te gustaría unirte.
—No sabía que había piscina.
—Esta en el tercer piso, la corporación nunca te dice a qué tienes acceso en este edificio, pero aquí hay de todo, hasta un sexshop.
—Es en serio y yo así fui a la calle por disfraces.
—Mejor si, aquí todo es caro.
— ¿Nos vemos ahí?
—Esta bien, nos vemos ahí.
A pesar que podía irme en cualquier...