Las clases habían terminado, pero la profesora pidió que mi compañera y yo nos quedáramos. Cuando todas se fueron ella se quito la ropa.
—Al parecer a ustedes les gusta calentar, no crean que no me fije como tu le chupaste el pezón y te chupaste el dedo después de meterlo en su vagina, no se irán hasta hacerme gozar.
Se acostó boca abajo, mi compañera tomo la iniciativa y empezó a darle masaje de la espalda para arriba y yo me dedique de las nalgas para abajo, cuando sentimos que ella estuvo bien relajada empezó lo erótico, mi compañera empezó a besarle el cuello y yo le acariciaba su...