Hasta que sin darse cuenta, los ojos de Fernando se fueron cerrando, entrado en un sueño profundo, sin percatarse de lo que acontinuacion haría Camila.
La omega alzó su rostro para verlo y asegurarse de que estuviera totalmente dormido, acaricio su rostro, lo amaba tanto que pensaba que jamás podría vivir sin él, le dio un pequeño beso en los labios, antes de levantarse del sofá y subir a su recámara, donde tomó una maleta y guardo alguna de su ropa, no le daría tiempo de ducharse así que esperaría hasta estar en el hotel, donde de hospedería. Le dolía en el alma lo que hacía, pero también sabía que...