Eduard
—Te lo advertí, te dije que esto acabaría mal. —Lori camina de aquí para haya, mientras yo estoy sentado junto a mi cama esperando a que Jia despierte—. Tendremos que obligarla a no decir nada o tal vez lo mejor sea deshacernos de ella.
—¡Calla Lori! Lo único que me interesa es que esté bien. —Contemplo y acaricio su rostro—. Además, si a alguien quieres culpar, mejor pregúntate por qué en primer lugar Jia salió de tu casa a esa hora.
—¿Qué? —Para sus andadas y me mira interrogante.
—Escuchó nuestra conversación por el celular. —Alzo una ceja y Lori cierra los ojos, culposa—. ¿Cómo fue posible que no...