Eduard
Sus ojos, su rostro, su cuerpo e incluso su olor me gritan omega, todo hasta que empieza a hablar. Es petulante. Es difícil hablar con ella cuándo todo lo que sale de su boca son solo rechazos. En otra situación y si ella en verdad fuera una omega, ya estaría a mis pies, le haría saber lo que siento con mi olor y no con palabras, como ahora estoy tratando de hacer, es muy difícil, apenas le dije que no dejaba de pensar en ella quiso huir y si supiera que en realidad estoy loco por poseerla, no sé cómo reaccionaría, aún ahora estoy energéticamente confundido. El odio que...