Todo estaba listo, o casi. Había algunas cosas que preparar antes de que dieran marcha al plan. En la gran mansión Rangel estaban todos los involucrados. Crusof junto a Kol se harían cargo de los intercomunicadores, cámaras y micrófonos que llevarían cada uno. Era algo clave en la misión, así que tenían que ser muy cuidadosos a la hora de colocarlos y hacerlos imperceptibles.
—No se preocupe, esta tecnología es indetectable —exclamó Kol cuando estaba enlazando todo a su computadora.
Camila y Fernando se miraron y asintieron al unísono, eso esperaban o estarían en grandes problemas si los descubrían. Aun así, confiaban en las habilidades de sus agentes.
Ken se...