—¿A caso estás loco? —Camila exclamó.
—Si estoy loco de celos. —No reparó en decirlo y no le importó nada en ese momento—. Bastante tengo que aguantar al saber que estas con el idiota de Harrison.
"¿Sabes que puedo escucharte, imbécil?" Dijo Ken al otro lado del parlante. Ambos entornaron los ojos y Fernando se quitó el intercomunicador. Estaba realmente fuera de sí, Camila jamás lo había visto así.
—Te quieres tranquilizar y decirme que mierda te pasa. Sabes que todo es actuado, no es como si de pronto me gustará Dimitri, asco. No sabes lo difícil es aparentar agrado, es él asesino de mi padre si se te olvido....