—Claro que quiero pequeña. —Trató de tranquilizarla—. Te prometo anudarte para la próxima vez. —Jodidos infiernos estaba pensado en que abría una tercera y tal vez cuarta vez. Estaba seguro de que sería imposible seguir ignoradola por completo cuando ella lo deseaba igual, solo que esta vez usaría protección.
Abrazo a Victoria por la espalda y se recostó a su lado, las omegas en celo les encantaban los mismo, aúnque con nadie había hecho esto estaba seguro que si no lo hacía con la rubia se podría triste y no sabía por qué, pero ese hecho le desagrado mucho, no le gustaba verla llorar. Beso su nueca y sonrió cuando...