Me he sentido muy mal durante los últimos días. Gracias al cielo Ian no me ha tocado.
La señora Mariana me consiente muchísimo. Prepara mis postres favoritos y cuida muchísimo mi embarazo. Por supuesto ella ni nadie sospecha que mi bebé es de Iker.
En este momento me encuentro abrazando a mi bello Gael. Él está dichoso por qué tendrá un hermanito con quién jugar y me ha prometido que será un gran hermano mayor. En cambio, Isabella se encuentra muy sería.
No comprendo su actitud por qué ella siempre ha deseado un hermanito.
—¿Mami te comiste a mi hermanito?— Me pregunta Gael y yo reí fuerte
—Por supuesto que...