Mariana
Me sentía en una completa encrucijada. No sabía que hacer. Debía salvar a mis dos hijos, pero era imposible hacerlo. Debía escoger a uno y era imposible hacerlo, era inhumano que una madre tuviera que tomar esa decisión.
Ian estaba furioso, había destrozado la habitación de Aurora y quemado sus pertenencias. Nunca había visto a mi hijo tan molesto como lo estaba en ese momento. Él sentía que su mundo se estaba cayendo a pedazos, estaba completamente destrozado con el engaño de la mujer que amaba, descubrir que a quien consideraba su padre en realidad era un asesino y ni siquiera me permitía consolarlo, había corrido a todas las...