Me desperté desconcertada, confundida, atónita, no encuentro las palabras exactas para describir como me siento.
Observe mi pijama en el suelo y me percate de que estoy completamente desnuda con las sábanas enredadas en mi cuerpo. Parezco un auténtico panqueque.
Poco a poco recordé lo que ocurrió la noche anterior. Sin embargo, no podía recordar todo con precisión, fue como si se tratara de un sueño, como si fuera otra persona y no yo, pero sí fui yo, no había duda de eso.
Él tenía sus manos en mi cadera, se había dormido abrazándome. No me atrevía a moverme para mirarlo.
La habitación ya no estaba oscura como la noche...