Ian
Me desperté muy desconcertado. La cabeza está a punto de estallarme. Parpadee varias veces para adaptar mis ojos a la luz que proviene de la ventana.
Observe a mi alrededor y me percate de que me encuentro en una cama de hospital. Lleve mis manos a mi cabeza y noté que estoy vendado.
Poco a poco comencé a recordar lo ocurrido. Esa maldita perra me golpeo y seguramente secuestro a mis hijos. Cuando logre atraparla le romperé la cara y la haré mía hasta el cansancio. Esa zorra me pagará todo el daño que me ha causado. Ya me cansé de ser condescendiente yo la mataré con mis propias...