Aurora
Aún no puedo creer todo lo que me ocurrió en México. Nunca me había sentido tan humillada en mi vida y jamás me imaginé que tal humillación vendría del hombre que más he amado en mi vida.
Ian era tan dulce y tan amoroso conmigo. Durante toda nuestra infancia siempre me protegió de mi padre y ahora me humilló. Nunca le perdonaré lo que me acaba de hacer.
Al aterrizar en la ciudad encendí mi celular y me percate de que tenía varias llamadas de Miguel. Él me pide que nos veamos para cenar, pero lo último que deseo es verlo. En este momento estoy convertida en un mar...