Ha transcurrido una semana desde el cumpleaños de Basti. Solamente me he dedicado a cuidar de Gael e intentar adaptarnos a nuestra nueva casa. Cada vez que Iker ha venido a vernos le pido a Pía que nos reciba y me oculto en el cuarto.
Estoy tratando de seguir la petición de la señora Mariana. En este momento estoy desayunando con Pía mientras charlamos de asuntos sin importancia.
— Sinceramente yo también creía que esa relación tuya con Miguel era muy apresurada. Percibí que te sentías comprometida o deseabas alejar a Iker.
Negué con la cabeza — Pensé que podía intentarlo, pero me dí cuenta que solo lo lastimaría porque...