Bastian había estado muy extraño durante los últimos días. Pía también lo había notado y le preocupaba.
Gael estaba mucho mejor. De hecho, deseaba regresar a casa. Maddy y su familia nos visitaban seguido en la clínica al igual que la señora Mariana, Iker y Ian, aunque a este último Gael no deseaba verlo.
Incluso la señora Lombardi me había enviado un mensaje deseándome que todo salga bien con mi hijo. Ella era muy paciente con respecto a mi respuesta en el trabajo.
No deseaba forzar a mi hijo a nada y Ian sabía que él debía ganarse su cariño.
Los días transcurrieron con rapidez y llego el momento de...