Iker
Sentía que la rabia me invadía. Solo podía pensar en las lágrimas de Gael y en el dolor que ví en su mirada.
Logré romper la puerta y conduje lo más rápido que pude. No lograba pensar con claridad, únicamente deseaba romperle el alma a ese miserable de Ian.
No podía concebir la idea de que se había desquitado con un pequeño de tan solo seis años.
Ya habían transcurrido varias horas y la rueda de prensa había culminado por eso me dirigí a la mansión Montesinos. Casualmente cuando llegue a la entrada Ian estaba bajando de su camioneta, lo detuve antes de que ingrese a la propiedad. Se...