El punto de vista de Amelia.
Echaba de menos esto. Añoraba ser libre para expresarme y tener confianza al hacerlo. No podía dejar de bailar y disfrutar del momento cuando, de repente, vi aparecer una figura a mi lado y sentí que una mano me agarraba la muñeca. Me arrastró hasta un rincón apartado y oscuro y me empujó con fuerza contra la pared que no me dio tiempo a reaccionar.
«D*monios, ¡¿quién se atrevería a hacerme esto?!» Estuve a punto de activar mi aura alfa, pero quienquiera que fuera me amordazó y logró impedir que liberara mi poder.
Forcejeé, pero entonces sentí un olor familiar.
«¿Ernesto?»
Forcejeé aún más....